14 jul. 2013

Verano lleno de FIMO.


Se nota que tenía ganitas de hacer FIMO. Tomé vacaciones en junio y he hecho unas cuantas buenas hornadas desde entonces. No he sabido cómo ordenar los charms para subirlos al blog, pero creo que ahora ya tengo una idea. Las fotos son bastante horribles porque las tomo por tomar siempre que horneo... Pero bueno. Ahí van, en orden cronológico.

Aquí podéis reconocer el esquelegato y un lazo con calavera que vendrá en una entrada dentro de unos días. Todo esto pertenece a tres tardes de fimo que metí en dos hornadas, una de las cosas rojas para una cajita decoden para Al., otra el gato y dulces y por último las galletas y chocolates.

Estos de la derecha en concreto formaron parte de un intercambio de materiales. Creo que repetiré el cupcake porque quedó como muy mullidito.


Esta hornada de dos tardes fue la de las galletas. Hice cookies hasta hartarme, literalmente. Además podéis reconocer la tarta de chocolate. También veis los primeros dos gatitos que he hecho, que los hice medio por hacer con cachos de fimo que me sobraron. El grisecito ahora es mi Mixi, ya lo veréis. La formita que le di se va a quedar como forma estandar de hacer gatos. Veréis qué invasión... Y al fondo se ve un dino a medio acabar.

Y por aquí regalines para Da., entre otras cosas. Se me ocurrió por arte de magia que quería cuernos de unicornio ensangrentados y aproveché a hacer un puñado. Hay también unos bombones para una futura pulsera de charms y un gatito rosa, el primero de una cadena llena de amor y monosidad.

Ahora que uso barniz he tenido que apañarne un tenderete para colgar los charms mientras secan sus 24 horitas. El primer intento muy improvisado fue con una ensaladera. Pronto mi madre se dio cuenta de su ausencia y monté un cachibache un poco menos aparatoso, mejor optimizado y más cómodo de usar y guardar con un tupper.

No hay comentarios:

Publicar un comentario